martes, 8 de agosto de 2017

Ismo (de clasismo y egoismo)


"Hay que ver que cantidad de gente hay en la playa, no lo soporto ¿qué no soportas?, pues a la gente, que llegan, montan los toldos, las sombrillas y cogen media playa, los niños jugando a la pelota y gritan, las conversaciones en voz alta, la falta de espacio, es insoportable. Y ¿por qué es insoportable?, las playas son para todo el mundo y tienen el mismo derecho que tú y yo. Ya, bueno, pero es que yo no soy así. ¡ah!, así ¿cómo? hasta donde yo sé, llevas una sombrilla, una fiambrera, una toalla, a veces vas sola, a veces acompañada. Mira, no, a ti, con lo tranquila que vives sola ¿no te molesta tanta gente en la playa? Pues no, cuando voy sola llevo los auriculares, un libro, un bocadillo y mi cuerpo serrano y tengo buena capacidad para aislarme, cuando voy en grupo me convierto en eso que tanto te molesta, reparto bocadillos,  juego, corro, paseo, aunque a veces con la marea alta es más difícil porque a toda esa gente se le ha ocurrido lo mismo que a mí, pasear y puede que hasta le pegue alguna voz a alguien. Ya, pero es que tanta gente; mira, unos kilómetros más allá hay menos gente, sí, pero es que hay que andar mucho, y como voy tan cargada. Vale, lo que tu quieres es comodidad, espacio, tranquilidad y buen tiempo. Sí. ¡Qué casualidad, eso es lo que busca toda la gente que viene a la playa! Ya. ¿Tu sabes que hay playas privadas donde puedes estar bien tranquila? Si, pero en esas playas hay que pagar; bueno hija, es que en la vida no se puede tener todo, vas, pagas y estás tranquila; pero ¡si yo estoy en contra de que haya playas privadas! ¡las playas son de todos y así debe ser! Entonces ¿de qué estamos hablando?, mira, para un mes de vacaciones que tengo y para los domingos me gustaría un poco de tranquilidad, no pido más; oye, eso es justo lo que han pensado el resto de las personas que están en las playas ¡qué cosas! Siempre tienes la opción de irte al campo, seguro que allí estás más tranquila, si hombre, en el campo me aburro".

A estas alturas aún no sé si soy una persona solitaria o no, como le dije días pasados a un amigo, la soledad es algo que siempre está por definir; la verdad es que si bien siento vértigo en las aglomeraciones, por eso procuro siempre ponerme al principio y sobre todo al final, pocas cosas me gustan más que ver los espacios comunes de nuestras ciudades llenos de personas (que es lo que es la gente, personas) ejerciendo el disfrute de los mismos.

Y así, un verano tras otro, sin darnos cuenta, el clásico egoismo asoma la patita, somos buenos los humanos negando derechos que son de todos y de todas, quién lo diría ¿eh?

Pd.: es importante tener atajos para evitar las aglomeraciones, no sea que llegues tarde a algún otro lugar.