sábado, 17 de septiembre de 2011

Patrimonio de conveniencia

Tengo 46 años, ya cerca de 47, tuve mi primer trabajo remunerado a los 17, lo que indica que voy a hacer 30 años trabajando entre unas cosas y otras. Y puedo decir con orgullo que mi único patrimonio tangible son apenas 2000 euros en el banco (intentando que no baje para que así Rodrigo Rato no me robe 3 euros más) y una hipoteca, si, una hipoteca, ya se que la mayoría de las personas dirían “tengo un casa” pero es un concepto erróneo, hasta finalizar el pago de la hipoteca la casa es del banco, y a mi aún me quedan 5 años para terminar ese indeseado matrimonio.
Mi casa no tiene grandes lujos, en este momento tiene unas cortinas que piden a gritos un cambio, una cocina y un baño que necesitan una remodelación y las dos camas que ocupan el cuarto de invitados las heredé de un familiar, así como el sofá y la televisión de los que disfruto.
Eso sí,  el mejor patrimonio de mi casa son los libros, los discos y todos los recuerdos que de mis viajes y regalados se esparcen por todos los lugares, es una casa vieja, pero es mi hogar y con ella y en ella tengo suficiente para vivir y para compartir.
También he de  decir que tengo una plaza de funcionaria interina en la Universidad Internacional de Andalucía, plaza que espero consolidar  algún día y seguir en ella mucho tiempo, porque realmente es un gran trabajo que además de un salario mensual de mileurista, me hacer ser mejor persona  porque me alimento de todos y todas las personas que por allí pasan y que afortunadamente son muchas.
No tengo seguro médico privado, porque no lo necesito, porque creo firmemente en la sanidad pública y porque creo que los impuestos que pago cada año me dan derecho a disfrutarla y no tengo un plan de pensiones privado porque creo en el sistemas de pensiones público  y porque pienso que con la cantidad de años de trabajo, dinero y tiempo que estoy entregando a este país, merezco que allá por los 67 (esperemos que se quede ahí) el estado me devuelva en forma de pensión decente la aportación de mi granito de arena a que seamos un país mejor.
Desde hace mucho tiempo oigo decir que los políticos en España están muy mal pagados, sobre todos si nos comparamos con el resto de los países que nos rodean, mi duda es si los políticos de los países  que nos rodean trabajan tan poco o menos que los españoles.
Me voy a referir en concreto a los diputados y senadores que representan a Huelva que es la ciudad donde resido, donde pago mis impuestos y donde voto. Hasta donde yo se, los diputados del Psoe por Huelva en el congreso de los diputados han presentado una sola iniciativa, consistente en que la, de momento irrealizable estación del Ave en Huelva, se llame Estación Zenobia Camprubí, que como todos podemos observar es una iniciativa que va transformar de arriba abajo una ciudad y provincia con el número más alto de Andalucía de desempleados. De los diputados del del  Pp ni se tienen noticias ni se esperan. De senadores y senadoras ni hablamos, deben de ir a Madrid solo para cobrar y votar. Izquierda unida no tiene representantes por Huelva.
Dicho esto, me provoca bastante sonrojo ver el patrimonio de nuestros padres de la patria, que no deben estar tan mal pagados, me produce vergüenza ver que muchos que se dicen de izquierda tienen contratado un plan de pensiones, ver que llevan a sus hijos a colegios privados, por mucho que digan defender la educación pública y me produce asco ver que con 5 millones de parados mucho de ellos ni se inmutan y ni si preocupan, pero sobre todo me produce mucha tristeza comprobar el desprecio que sienten contra quienes los cuestionamos porque ellos se consideran elegidos para la gloria y piensan que somos una banda de desagradecidos. Todo eso sin contar que su jubilación será más fácil y mejor pagada que para quien lleva toda la vida subido a un camión de la basura.
Lo peor de todo es que volverán a estar en las listas electorales, y muchos de ellos volverán a salir elegidos, y nunca darán cuenta a sus votantes porque solo se deben a sus partidos, y volverán  a hacer de su capa un sallo, porque “pa quien no tienen vergüenza tó el campo es suyo”.
Para finalizar, mi único patrimonio son mi familia, mis amigos y mi libertad, que todavía me sirve para decir lo que pienso, sin pagar ningún precio por ello, de momento.

jueves, 25 de agosto de 2011

No es una crisis, es un chantaje

“Lo españoles merecen un gobierno que no les mienta “  Alfredo P. Rubalcaba (13 de marzo de 3004)
Queridos y queridas compatriotas, comparezco hoy para comunicaros  que necesito vuestra ayuda y colaboración. Otras veces me he dirigido a vosotros para pediros el voto, para pediros un aporte y hasta para pediros un sacrificio, hoy, simplemente espero vuestro apoyo. Porque, hoy por primera vez, me atrevo a confesaros que ya no puedo más, no puedo guardar mucho más tiempo este secreto.
Durante meses  y después de callar en un principio, os he venido contando  que no estábamos en la mayor crisis que nunca ha tenido este país, que era pasajera, que no había habido un momento tan complicado como este, pero que pasaría pronto, que las medidas tomadas son necesarias, pero no producto de la  presión de los mercados, que había que hacer sacrificios porque de lo contrario íbamos a desaparecer, que haría hasta los imposible para salir de esta situación costará lo que costara y le pesara a quien le pesara.
Con todo el dolor de corazón, pero con la conciencia de  estar  haciendo lo correcto, por priemra vez en mucho tiempo,  vengo hoy a contaros que os he estado diciendo mentiras durante mucho tiempo, exactamente durante toda la segunda legislatura, y ya no voy callar más.
Esto no es una crisis, nunca lo ha sido, es un chantaje al que nos vienen sometiendo un fondo monetario internacional lleno de reptiles, un banco mundial  lleno de codiciosos personajes, una unión europea que no sirve absolutamente para nada,  unos banqueros que nunca tienen bastante, unos empresarios que creen en la esclavitud y unas agencias de calificación que realmente no existen, porque son un conjunto de todos los sectores anteriormente citados.
Y el chantaje ya se ha tornado insoportable, porque si con estos fueran pocos, el tipo que piensa que va a ser vuestro próximo presidente, también se ha sumado al chantaje, diciéndome en una llamada telefónica “que qué pensábamos, que con  8 años de gobierno de vez en cuando, es suficiente, que él y los suyos son los dueños de todos y es hora de hacer caja de nuevo y de poner en práctica nuevas medidas de esclavitud y poner a funcionar de nuevo el derecho de pernada”.
Por eso es por lo que quiero vuestra ayuda, porque a pesar de todos los errores cometidos, no estoy dispuesto a seguir aceptando el chantaje y a seguir diciendo la mentira de que la crisis que está llegando a su fin. Y si bien hasta ahora pensé, como buen padre, que creía saber que era lo mejor para vosotros, mi país aún,  sin consultaros, definitivamente no, seguir aceptando el chantaje no es lo mejor.
Por eso,  pidiendo humildemente disculpas por los errores cometidos y las mentiras dichas, os digo, que tal y como nos ha indicado humildemente el 15M, ahora es el momento de la ciudadanía, el momento de pedirle que vuelva a la calle, que no se canse, que no se rinda, que otras políticas son posibles y que el monstruo al que uno se enfrenta cuando gobierna es gigante pero también vencible, solo que hasta ahora nadie lo ha afrontado con suficiente fuerza y valentía, pero que de seguir campando por sus respetos, las personas dejaremos de tener los pocos derechos que durante muchos años de lucha obrera y social hemos conseguido.
Y en este momento en que varias generaciones de jóvenes y ya no tan jóvenes, tanto en nuestro país, como en el resto del mundo, están mejor preparados y capacitados que en ningún otro momento de la historia, es el momento de decir  YA BASTA.
Y por esta razón, presento mi dimisión, porque el chantaje ya se ha vuelto intolerable y no quiero que ningún futuro gobernante de este país vuelva a pasar por lo mismo.  Y no solo este país, la crisis económica mundial del 23 finalizó con las primera guerra mundial, posiblemente una guerra de ese calibre hoy no sea posible en nuestro primer mundo capitalista, porque el monstruo al que nos enfrentamos utiliza otros recursos para seguir saliendo airoso y ganar sus guerras, pero solo de la ciudadanía,  a la que durante tanto tiempo hemos pretendido dirigir, ningunear  y adocenar, dependerá que no sea así.
Ha sido un honor haber sido vuestro presidente, mi último servicio es  esta sinceridad que os debía “esto no es una crisis, es un chantaje”

viernes, 12 de agosto de 2011

A propósito del Papa

Como declaración de principios he de decir que no me opongo a la visita del Papa.  Dicho personaje es jefe de un estado y puede venir invitado como tal por el jefe de estado de este país. Lo que no es el caso, como el Papa es multipolar, en ese caso no es una visita de estado, en este caso actúa como jefe de una gran secta y acude invitado por los adeptos a la secta que en este país habitan. Y mientras las sectas sean legales, pues hay que dejarlas transitar. Al fin y al cabo el objetivo  de estas jornadas es hacer caja y poco más.
Dicho esto, he de decir que lo que me molesta es que el dinero público (es decir de todos los ciudadanos de un estado aconfesional como este) se utilice para jalear la fiesta que durante 5 días se prepara, no me opongo a que se dote de las infraestructuras básicas, al igual que se hacen en los conciertos, festivales musicales o cualquier otra clase de grandes concentraciones.  Tampoco me opongo a que toda la gente que quiera participar en este evento lo haga, faltaría más, para mi existen cientos de maneras de pasar unas vacaciones, pero cada quien es libre de hacer de su capa un sayo. Faltaría más.
Lo que me molesta es que la televisión pública vaya a dedicar la mayoría de su tiempos en alguno de sus canales a transmitir los mensajes homófobos, machistas, intolerantes y pasados de moda que el santo padre y sus secuaces tienen la costumbre de practicar, lo que me molesta es que el presidente del gobierno que yo he elegido  vaya a rendir pleitesía a este señor que viene en visita privada, lo que molesta es el uso de espacios públicos para una religión cuando en iguales circunstancias ninguna otra se ve tan favorecida, siendo como somos un país multicultural religiosamente hablando también, lo que me molesta  es que los ayuntamientos gasten un dinero que no tienen en colaborar con este tipo de eventos discriminando a otros. Lo que me molesta es que en tiempo de crisis, se despilfarre el dinero público para satisfacer a un grupo que solo se representa a si mismo.
En realidad la visita del papa no me parece ni mal ni bien, me da un poco igual teniendo en cuenta que esta visita no es el principal problema ni de este país, ni de este mundo en este  momento y al igual que sucede con todos los acontecimientos últimamente, el ritmo vertiginoso de la realidad, hará que un par de días después esta visita ya sea historia, no creo que el papa se vaya a salir del guión, habitualmente se evade de la realidad (como buen político actual) y solo ver lo que quiere ver (qué es la paja en el ojo ajeno). Eso sí, un poco de humildad no vendría mal.
La realidad es que en España los homosexuales y lesbianas se casan y son felices, la realidad es que la medicina puede salvar vida utilizando para ello la vida de otro familiar, la realidad es hay más gente que se casa por lo civil y no por la iglesia, la realidad es que incluso hay más gente que viven en pareja sin hacer ningún tipo de trámite, la realidad es que nos podemos divorciar y podemos abortar con plena seguridad, la realidad es que podemos elegir morir con dignidad, la realidad es que los creyentes cada vez creen menos en la iglesia oficial, que las iglesias están cada vez más vacías y la jerarquía se niega a hacer autocrítica responsabilizando de sus torpezas y abusos a todo lo que se mueve a su alrededor. La realidad es que la doble moral sigue siendo una moda bastante practicable.
La realidad es que por encima de este circo, que mediáticamente alcanza los niveles de un campeonato del mundo deportivo, de unas olimpiadas o de un desastre natural, hay una iglesia de base que trabaja, que está cerca de quien la necesita y que no necesita espectáculos pirotécnicos para agrandar su fé y su invalorable tarea.
La realidad, triste realidad, es que después de 35 años de democracia, no ha habido un gobierno en este país que haga efectiva la separación iglesia-estado, lo que significa que la demagogia y la palabrería que muchos y muchas  utilizan están de más.
 El Papa vendrá y se irá, como otros muchos gobernantes totalitarios (como es el caso) ó demócratas, que por este país pasan, menos protestar y más laicidad de verdad. Al fin y al cabo esta visita es una nueva maniobra de distracción masiva.

viernes, 5 de agosto de 2011

La vida en un vuelo

Mi asiento era el 19D en el vuelo que me trajo de regreso a Méxco desde Mérida. Cuando embarcamos con una hora de retraso, el asiento 19F (ventanila) está ocupado por un niño de unos 12 años, de grandes ojos y  que llora desconsolado aunque sin querer hacer ruido. Al sentarme, recordé haberlo visto en compañía de una pareja mayor al ir a facturar al equipaje, muy inquieto, por eso me llamó la atención.
No me resisto a preguntarle porqué llora, se encoge de hombros, como avergonzado y le vuelvo a preguntar "si tiene miedo a volar", me responde que sí, "¿es la primera vez que te montas en un avión?, la segunda, ¿a donde vas? a San Francisco", su primer vuelo en avión fue el de ida a México.
Viaja solo, la pareja que lo despidió en el aeropuerto son sus abuelitos (termino utilizado por él) y en San Francisco lo espera su mamá, en el avión, su único punto de apoyo es el azafato que se ha hecho cargo de él.
Tras un rato de silencio me pregunta donde vivo, en España le digo y quiere saber cuantos aviones más debo tomar para volver a mi casa, "dos más, México a Madrid y Madrid a Sevilla" me cuenta que él uno más y repite que su mamá lo espera. Pasado unos minutos vuelve a preguntarme si tengo hijos, no le contesto "¿y con quién vives? sola, pero mi familia vive muy cerca, y ¿cuando los ves?, pués casi todos los días". De pronto vuelve a echarse a llorar y me dice "es que no se cuando volveré a ver a mis abuelitos y los he dejado solitos".
Al momento el azafato responsable se acerca a nuestros asientos y al verlo llorar lo invita a sentarse adelante, más cerca de él, al fin y al cabo y hasta el reencuentro con su madre, es su único rostro familiar.
A la salida del avión, lo encuentro, aún con lagrimas en los ojos, y le pregunto ¿como te llamas? Alex, contesta. Buen viaje a San Francisco,  Alex.
Este niño y su llanto silencioso no se me va de la cabeza desde entonces, y tomo conciencia real de que esta historia es la de miles de migrantes mexicanos que diariamente cruzan a Estados Unidos huyendo de México. ¿Cuántas familias son separadas al día por la pobreza, la violencia y la injusticia?. Muchas, demasiadas, en cualquier momento y en cualquier lugar.

lunes, 25 de julio de 2011

Al otro lado del río

Es mi cuarto día de estancia en México y me he tomado un respiro, pues desde que llegué todo ha sido un no parar, y eso que apenas he visto a una cuarta  parte de amigos y amigas que quiero y voy a intentar ver, y ni he visitado todo lo que quiero volver a visitar, ni he conocido tanto lugares que me quedan por conocer.
Por suerte, es la septima vez que vsito este hermoso país y me alojo con la mejor amiga que aquí se pueda tener, así que ya no tengo las urgencias de la primera vez, es lo que tienen los buenos amantes, que saben que ofrecerte aunando experiencia e improvisación, y que tu te puedas permitir el lujo de elegir el momento.
Pero como en los buenos amores, los reencuentros son maravillosos. Volver a Coyoacán ha sido como volver al lugar de la primera vez, almorzar chiles en nogadas,  como volver a vivir  el primer beso, visitar el sábado el mercado de San Ángel, con sus calles empedradas, sus pintores exponiendo sus cuadros de colores, los vendedores de atrapa-novios, y tomar una cerveza acompañada de chicharrones con chile y unos buenos tacos, es como abrazar al hermano guapo de tu amante, y con este,  visitar el auditorio nacional y saber que los mejores actores de este país representan una obra de teatro que se llama "El día más violento" donde, a través de la vida de Carmen y Aquiles Serdán, te cuentan que la revolución aún sigue en andamios (metáfora de este país y de tantos otros). Sí, a pesar de ser temporada de lluvias, sale el sol y desayunas unos buenos chilaquiles verdes, y te adentras en el cuerpo de tu amante, vas a llegar directo al Zócalo, epicentro de esta ciudad, donde entre el palacio nacional y su imponente catedral, también existen acampadas, para seguir caminando en todos los sentido y encontrar los nuevos tesoros y descubrimientos de lo que un día fue Templo Mayor y que, aún hoy es capaz de dejarte sin habla y hacerte  sentir pequeña ante lo grande, y cuando menos lo esperas, nada es comparable a la emoción de llegar al Colegio de San Idelfonso y descurbir, que quién allí aguarda es, nada más y nada menos, que José Saramago, de quien todos decían que estaba muerto, pero que esta ciudad que lo ama se encarga de desmintir.  Para poder asimilar las emociones, caminas 15 años después de la primera vez, hasta un lugar llamado Sanborns (de los que en México hay cientos) la diferencia es que este del que hablo, es conocido por el  "Sanborns de los azulejos" y que fué el lugar donde los zapatistas, con Emiliano Zapata al frente desyunaron cuando entraron triunfantes en la ciudad de México, para luego seguir caminando por una calle Madero ahora ya solo peatonal llena de gente, musicos, estautas ambulantes, plicías compando a los piratas y encontrarte feliz ante el palacio de Bellas Artes, lugar donde se vela en esta ciudad a los muertos que para siempre viven, lugar donde ver espectáculos culturales, murales  y sonreir. En el camino de vuelta a casa, avanzando por calzada Tlalpan, donde los moteles más famosos te ofrecen felicidad por horas, una se acuerda y crée ver al maestro Carlos Monsivais, el mejor cronista de esta ciudad, desde donde quiera que esté.
Y mientras todo esto sucede, en un lugar que nadie diría que es violento llamado Noruega, la violencia se desata a manos de cualquier clase de asesinado pirado y mientras todo esto sucede, en un lugar que nadie diría que es revolucionario llamado España, la gente toma la calle como si no tuvieran nada mejor que hacer, por la única razón de que les va el futuro en ello.
Y mientras la vida sigue, en un lunes lluvioso, nada mejor que pasar por la Ghandi, una de las mejores librerías de Latinoamérica para comprar las últimas novelas de Paco I. Taibo, de Elmer Mendoza, de Laura Marínez Belli y los últimos discos de Lila Dwons y Eugenia León. Y cumpliendo un clásico de mis viajes, me ha tocado hacer tortilla de patatas para mi querida anfitriona, no merece menos.
Ya se que parece que a veces no hay lugar para el optimismo, pero creédme si os digo, que si hay algún sitio para empezar a serlo es el distrito federal y cualquiera de sus calles.

miércoles, 20 de julio de 2011

Y ¿por qué México?

Pues porque sí, porque es como volver a casa, porque siempre me ha dado más que yo a él, porque nunca pide nada a cambio, porque es el país de las revoluciones, de los sueños, del surrealismo, por la Malinche, por Octavio Paz, por Pedro Páramo, por Carlos Fuentes, por Diego Rivera, por Siqueiros, por Orozco, por Frida Khalo, por Tina Modotti, por Vicente Fernández, por Chavela Vargas, por Lila Downs, por José Alfredo Jiménez y Paquita la del Barrio, por Molotov, por Rosario Castellanos, y por D. Samuel Ruíz,  por Guillermo Arriaga, por los Taibo I y II porque acogió generosamente a nuestros exiliados cuando en nuestros país se instalo la fea y dura realidad de la dictadura, Por Emiliano Zapata y por Pancho Villa,  por las soldaderas (mujeres imprescindibles en su historia) por María Félix, por Katy Jurado, por Emilio Fernández, por Jorge Isaac, por Cantinflas y Tintán,  por los Tigres del Norte, y los Tucanes de Tijuana, por Elmer Mendoza, por las valientes mujeres de Ciudad Juárez, por Lidya Cacho, por el Sub-Comandante Marcos, el comandante Tacho y la comandanta Ramona, por los Bichir, por Ignacio López Tarso,  por el cura Hidalgo, por la virgen de Guadalupe, por Leonora Vicario, por acoger a Trosky, por Benito Juárez, por su tremenda solidaridad con los demás en tiempos difíciles y porque aún en los momentos más duros sabe seguir caminado, por los zapatistas, porque todos y cada uno de sus estados es hermoso y acogedor, por sus indios e indias, por su mercados, por sus pirámides, por sus volcanes, por su historia, por los chilaquiles, las sabritas, la cajeta, la cecina, los chiles enogadas, por el mole, las quesadillas, por el sonido de hacer tortillas en los campos y comunidades al amanecer, por el tequila y el mexcal, por los mariachis, por sus olores, colores y sabores, porque nunca se arredran, por su grito de independencia, por sus hombres y mujeres tremendamente valientes, muchos de ellos amigos míos, porque me dio la oportunidad de conocer a gente imprescindible en mi vida, porque aunque no es oro todo lo que reluce, ese pueblo está por encima de sus gobernantes y de sus narcotraficantes, porque siendo un país que no entraba en mis planes llegó a mi vida como una pasión inesperada para quedarse, porque como ya he dicho, es el mejor amante que he tenido y tengo, generoso, divertido, apasionado, vivo, contradictorio, porque es un país capaz de lo peor y de lo mejor, por hacernos creer que es posible un mundo donde quepan muchos mundos y por miles de cosas más que no cabrían en este espacio.
Por qué es en México donde me terminó de nacer la conciencia allá por enero del  94. Y porque si después de leer y escuchar las noticias, tienes miedo de ir hasta allí, es que han ganado los malos.

jueves, 14 de julio de 2011

Vacaciones

El 15 de julio empiezan mis vacaciones, muy deseadas este año, quizás más que otros, porque parece que hubieran pasado 12 meses en vez de 6, y soy consciente que no sería justo quejarme, si  tengo vacaciones es porque tengo un trabajo que permite disfrutar del derecho a las vacaciones, son 5 millones las personas que en este país no van a tenerlas por la triste razón de que no tienen empleo, y a tenor de lo visto tampoco lo van a tener en un futuro cercano, cuanto menos lejano.
Pero créanme si les digo que esto es posible. Tratando de hablar en primera persona, he de decir que llevo más de un año haciendo el trabajo de dos personas y no solo yo, también muchos de mi compañeros, y no solo ellos, en todos los lugares de trabajo hace tiempo vienen sucediendo lo mismo. Como consecuencia de esta situación, todos estamos más cansados, y al estar más cansados el trabajo se resiente y al resentirse el resultado a ofrecer no es el deseado y al no ser el deseado, nadie está contento y así volvemos a empezar.
Yo no soy empresaria y ni si quiera tengo conceptos económicos claros para aportar una solución numérica, pero si tengo claro que así no podemos seguir, por la sencilla razón de que en cualquier momento empezarán a fallarnos las fuerzas, aunque quizás eso es lo que muchos quieren, que fallen las fuerzas para que los lugares de trabajo se conviertan en un páramo donde los derechos de trabajadores y trabajadoras no existan y así podamos volver a la esclavitud laboral sin excusas.
Sucede que yo estoy convencida que este camino es un camino erróneo, más bien hay que tomar un camino en dirección contraria,  que es que podamos trabajar en mejores condiciones para que trabajemos más contentos, y trabajando más contentos rindamos más, y si rendimos más, más gente podrá trabajar y  entonces ganamos todos.
Hoy en día, existe la mentalidad que si  reduces  la cantidad de trabajadores, ahorras salarios, ahorras impuestos y ganas más por todo eso que te ahorras, pero los trabajadores estamos llegando a un punto de cansancio tal que es una situación difícil de resistir y la calidad del producto se está resintiendo bastante, lo que solo genera pérdidas en una situación ya de por si delicada y frágil. Solo las grandes empresas, sobre todo relacionadas con la tecnología, han entendido que cuanto más cómodos y felices estén sus trabajadores más ganancias de cualquier tipo van a tener ellas, y ahí están los datos para corroborarlos.
Estas empresas apuestan por confiar en sus trabajadores, libertad de horarios, compatibilidad de la vida laboral y familiar, entornos agradables, salarios justos, derechos irrenunciables, todo esto sumado, está dando un resultado impecable en calidad y en cantidad.
Es bien sabido que el trabajo es un derecho y que una vez adquirido este, se convierte en una obligación, por eso la mejor manera de que todos podamos trabajar y de paso abandonar esta crisis moral y económica que padecemos, es repartir el empleo, es decir que algunos trabajen menos para que otros pueda trabajar, solo esto garantizará  un futuro mejor en todos los sentidos.
Todo lo que signifique jornadas de trabajo de más de 40 horas semanales, salarios injustos, recorte de derechos, amenazas de despido y abuso de parte de empresas ya sean públicas y privadas, irán  en detrimento del estado del bienestar, de los derechos conseguidos y de la sociedad. No es posible tolerar que 5 personas hagan el trabajo de 10 y cobren como si trabajaran 3, ni posible, ni justo, ni decente.
El cansancio físico y mental que me acompaña en el momento de iniciar las vacaciones no es solo una sensación personal, lo vengo escuchando y viendo hace mucho tiempo en mucha gente, clase trabajadora como yo, con la que me relaciono normalmente, así que definitivamente algo estamos haciendo mal.
Repartamos el empleo, disfrutemos de lo que hacemos, crezcamos como personas, seamos más justos, y disfrutemos la vida, porque esta es mucho más que trabajar de sol a sol, restando tiempo a la familia, al ocio, al descanso.
No quiero más trabajo y por supuesto no quiero más dinero, porque este no nos sirve de nada si el cansancio nos impide salir a gastarlo. Feliz verano, quienes tengan vacaciones que las disfruten, quienes no tienen trabajo, que lo encuentren pronto, yo estoy dispuesta a compartir el mío.